Edificio que aloja actualmente al Archivo Municipal de Saltillo, 1927.

Historia del Archivo Municipal de Saltillo

El Acervo Histórico del Archivo Municipal se empezó a generar en 1578, un año después de que, según la fecha oficial, Alberto del Canto fundara la Villa de Santiago del Saltillo y la documentación comenzara a generarse con el mismo acontecer de los hechos. Fue así que los habitantes y autoridades de aquel entonces se vieron en la obligación de crear un archivo acorde a sus necesidades y dimensiones, en el que pudieran dar fe del acontecer social y político de su comunidad.
 
En sus inicios, estos expedientes se conservaron en un extenso cajón de madera. Con el paso de los años, el acervo documental de la comunidad fue creciendo, por lo que se buscaron otras alternativas de resguardo. Los expedientes permanecieron alrededor de 400 años en aposentos, no siempre los más apropiados, tomando en cuenta el valor histórico de estos documentos.
 
A inicios de los ochenta del siglo pasado se ordenó el arreglo del Archivo Municipal, el cual se ubicaba en las instalaciones del edificio del Ayuntamiento de Saltillo. En agosto de 1983 se inició el programa de clasificación, ordenamiento, descripción y catalogación de los documentos históricos, contando con el apoyo de la especialista en historia y archivística Martha Rodríguez García, y el de siete analistas: Martha Arredondo, Mónica Menz Rademacher, Pablo Menz Rademacher, Eduardo Prado, Arnoldo Ochoa, Teresa Rueda y María Imelda Viesca, quienes estuvieron auxiliados por el encargado del entonces departamento de Archivo, don Ildefonso Dávila del Bosque y por el Archivo General de la Nación.
 
Para brindarle un carácter de institucionalidad y reconocer la importancia de sus documentos, el 19 de diciembre de 1984 se inauguró oficialmente esta histórica institución en el edificio de la misma Presidencia Municipal. A partir de entonces, el Archivo abrió sus puertas al público en general, así como a historiadores e investigadores, garantizando a su vez el tratamiento adecuado y la transparencia de sus documentos. Al paso de tres años, en 1987, el archivo se reubicó en su actual edificio, un inmueble que forma parte del patrimonio arquitectónico local.