Nuestra historia sale del Archivo

Jesús de León

La historia que no circula es una historia ignorada y el trabajo de nuestros historiadores e investigadores no merece quedar condenado al olvido, ni sus obras resignadas al polvoriento reposo de una oscura bodega. Estas páginas merecen llegar a otras manos de gente joven, curiosa y abierta a lo que el pasado ancestral de nuestra región pueda decirle con respecto a él y a los suyos, a ti y a los tuyos, a cada uno de nosotros, a la vez lectores y protagonistas de la futura historia, porque todos somos parte de esa historia, no sólo los grandes próceres y tan importantes son las cartas que los conquistadores le dirigen al rey, que los generales revolucionarios escriben para otros líderes o las proclamas que los insurgentes dirigen al pueblo para que tome las armas, como son importantes también las actas de nacimiento, matrimonio y defunción, los telegramas de los comerciantes sobre los productos que adquieren o venden, los testamentos de las viudas, los oficios de los escribanos a propósito de permisos para negocios, demandas y multas y hasta esa correspondencia íntima que nuestras abuelas y madres escribían a su parentela, incluidos los románticos billetes de lejanos y ya olvidados galanes. Si algo han demostrado nuestros investigadores con sus pacientes y minuciosos afanes es que la historia no sólo se escribe en grandes letras de bronce o de mármol, también se escribe en letra pequeña trazada con pluma de ave sobre un pergamino. Por eso hemos decidido sacar los libros editados por el Archivo Municipal y hacerlos circular en las bibliotecas locales, para que sean accesibles, no sólo a investigadores y eruditos, sino también a niños, jóvenes, amas de casa, obreros, albañiles, modestos oficinistas, comerciantes, gente de los más variados oficios y, en suma, a todo aquel saltillense que esté interesado en saber algo más sobre nuestro pasado común que las acostumbradas efemérides y fastos cívicos difundidos por políticos y machacados en el aula por profesores, porque la historia —nuestra historia— siempre tendrá algo más qué decirnos.