Bibliotecas del noreste mexicano

—Gabriela Román Jáquez

 

Para Ricardo Elizondo, un recuerdo eterno

La primera biblioteca especializada en humanidades en el noreste  tuvo origen en la ciudad de Durango con la llegada del obispo Juan Francisco de Castañiza, marqués precisamente de  Castañiza. Este obispo arribó a la ciudad de Durango en 1816 y su principal aportación fue la promoción de las humanidades en la ciudad y la formación de una biblioteca con los fondos del colegio jesuita y del seminario de Durango.

 

Con la reforma en 1859, esta colección pasó al control del gobierno de Durango. En esta época el historiador José Fernando Ramírez también contribuyó a la ampliación de la biblioteca. Ahora esta colección, que data desde el siglo XVIII, se encuentra bajo la custodia de la Biblioteca Central José Ignacio Gallegos en la ciudad de Durango. Además de su riqueza bibliográfica, cuenta con una colección muy completa de publicaciones periódicas, tanto de los diarios oficiales como de los periódicos comerciales desde los primeros años de la Independencia hasta la actualidad.

 

La siguiente en antigüedad, por su formación, es la biblioteca que constituyó don Vito Alessio Robles en la ciudad de México y que ahora afortunadamente se encuentra en Saltillo, en un centro cultural que se creó en 1999 en honor a la labor historiográfica de este gran coahuilense. En la biblioteca hay varios tipos de fondos, además de los bibliográficos. El primero es el conformado por el propio Alessio Robles, el segundo perteneció a la familia Dávila Sota y el tercero, de reciente formación, conocido como “Provincias Internas”, en alusión a la comandancia militar formada al finalizar el periodo virreinal para el control y gobierno del norte de la Nueva España. Éste último está compuesto por libros publicados por los investigadores regionales y nacionales desde la década de los noventa.

 

Su fondo de documentos para la historia de Coahuila, reunido en más de veinte tomos, es una fuente fundamental para el estudio de la época virreinal y los primeros años del México independiente. También se encuentra el fondo conocido como “impresos”, que abarca los artículos publicados por Alessio Robles en diferentes diarios de la ciudad de México y Monterrey durante las décadas de los treinta y cuarenta. Aquí también se encuentran algunos periódicos de la época revolucionaria y posrevolucionaria que abordan temas de interés para los historiadores regionales. El Centro Cultural Vito Alessio Robles ha publicado la revista Provincias Internas, bajo la dirección editorial de Esperanza Dávila Sota.

 

La Biblioteca Cervantina del Tecnológico de Monterrey, instalada en la vecina ciudad regiomontana, contiene una serie de libros y periódicos inauditos que representan una gran fuente de información para los investigadores. En esta biblioteca hay un número considerable de ejemplares del periódico El Siglo XIX. Este periódico fue el más longevo en dicho siglo y se editó en la ciudad de México por un grupo de liberales moderados a partir de la restauración de la República en 1867 hasta la década de 1890.

 

¿Por qué los periódicos llamaron mi atención? Porque después de la Independencia los periódicos se convirtieron en el gran escenario de la discusión política para los diversos grupos que, a falta de partidos políticos propiamente dicho, utilizaron este medio para promover sus proyectos y criticar a los adversarios. También publicaban caricaturas políticas de México, bajo la autoría de reconocidos “moneros”, considerados por muchos como los mejores analistas políticos del país.

 

La formación del Archivo Municipal de Saltillo fue un acierto. Su biblioteca, que cuenta con un número aproximado de 28 mil volúmenes, es una fuente fundamental para el investigador local y regional. El Archivo tiene un acervo que se nutre gracias a la obra de autores originarios de Saltillo o que han realizado investigaciones sobre el sureste de Coahuila. Otro gran acierto es la publicación de la Gazeta del Saltillo, en donde los historiadores tienen la oportunidad de publicar los avances de sus investigaciones.

 

La biblioteca del Ateneo Fuente también cuenta con una rica colección de textos antiguos y raros, pero fundamentales para el estudioso del pasado. Ojalá pronto pueda contar con un edificio adecuado para su consulta, lo mismo que el archivo histórico de esta importante institución.

 

Finalmente, la biblioteca del Archivo Municipal de Torreón “Eduardo Guerra” ha ido aumentando su colección enfocada a las publicaciones específicas de la historia de la Comarca Lagunera. También cuenta con una importante colección de periódicos locales, como La Opinión y El Siglo de Torreón.

 

 

Saltillo Coahuila, septiembre de 2013.

 

Biblioteca del Archivo Municipal de Saltillo. Fotografía de Gerardo Chávez, 2015.

GABRIELA ROMÁN JÁQUEZ es profesora e investigadora en historia regional. Es autora y coautora de más de diez libros sobre La Laguna. Actualmente es miembro del Colegio de Investigaciones Históricas y catedrática de la Escuela de Ciencias Sociales de la UAdeC.